viernes, septiembre 19, 2003

PARA DINO CON CARINO
No le dedico este articulillo a mi amigo Dino, pero confieso que tuve que pensar en él para darme cuenta que tenemos cosas en común. Un amor irracional, que Angelo dice: es pasión, (pero ojo, no sean mal pensados... que no es un ménage a trois), de estar testarudamente unidos a un carro ya viejito.
Él tiene una Nissan Patrol que lo ha llevado a muchas partes, Huaraz, Ayacucho... parte de esos viajes han inspirado a mi esposo a comenzar este blogger. El mío, un simple Chevrolet Beretta, que no ha tenido tantas hazañas, solo Huaral, las lomas de Lachay, el sur.. viajes que no ameritan que se hable de ellos. Pero las cosas en común que tiene estos dos autitos, son que tienen unos dueños que se resisten a verlos como viejos. Caracho, la vejez no es un defecto, es solo una consecuencia que les toca a todos los seres vivientes y no-vivientes.
Para él, solo es cariño, comodidad, resignación y miedo a volver a arriesgarse con uno nuevo (ojo que no hablo de su vida personal) pero la vedad aunque este malogrado y todo el mundo le aconseje que lo venda, él se resiste a hacerlo...eso si es amor.
Y yo, ando por lo mismo, aunque me falle, se quede parado con problemas de la bomba de gasolina, aunque este despintado y con un tablero roto, lo quiero... irracionalmente... A mí me parece lo máximo (ojo que tampoco es un símil con mi vida personal) y es porque le veo el lado positivo: es cómodo, es amplio, tiene timón hidraúlico, es económico y lo más importante: es mio. Ah! Me había olvidado es el primero que tengo.
Ya sé que el primer comentario que voy a recibir es "ya conocerás a otro", puede ser... puede ser, mis hormonas se pueden alborotar si me subo a un Ferrari o a un BMW Z4, estoy dispuesta a experimentar esa sensación, pero mientras tanto voy a vivir intensamente lo que tengo...
Bueno, Dino nos toca amar a nuestros carros por encima de todas las cosas y todas las burlas... ellos no nos comprenden... y que!