viernes, julio 04, 2003

preocupado
Todo comenzó con un contundente y sonoro "puta madre", volteé y noté que mi esposo no estaba, ni mi cuñado, ni siquiera el compadre que las dice ,pero a veces se contiene,... ¿quien estaba? mi menor hijo de cinco años con su game boy en mano, que no pudiendo refrenar su frustración cuando el bendito Mario BROS había muerto, le salió esa maldición de la manera más natural.
._"ehhh"_ le dije yo
_"OH perdón mami"_ me lo dijo tan tranquilamente.
Inmediatamente me imagine, ¿qué pasaría si esa frasecita la dice en el colegio, cuando no encuentre una pieza del rompecabezasy delante de la profesora o de sus amiguitos? Tengo que hacer algo, conversar con él, explicarle que eso no se debe decir... bueno eso no se debe decir a su edad. Comenzó ahí el gran dilema: como enseñarle a mi hijo que no diga cosas que yo, su padre, su padrino, sus tios si pueden decir alegremente, y encima son festejados, porque una lisura bien puesta... si señor, es graciosa.
La mala palabra, la lisura, la palabra soez, la grosería, la palabrota, tantas maneras de decir lo que no se debería decir, pero son parte de nuestros vocabularios como "mamá" y "papá" y expresa perfectamente nuestros sentimientos, por ejemplo, cuando vas manejando y un bus interprovincial de dos pisos, corriendo como moto policial te cruza... una de las palabras que yo recomiendo es”: ¡ maldito hijo de puta!", que es suave nomás, pero jamás se me ocurriría decirle a una combi que te cruza una y otra vez”: !Oye, mal hombre, eres un pésimo conductor....malooo!".
Entonces, como hay una contradicción , pasé a explicarle a mi hijo, que las malas palabras son necesarias pero todo tiene su edad y además que estas palabrotas sirven para expresar frustraciones más profundas que la caída de Mario BROS. Él me escuchó, me dijo que había entendido, pero más allá en un altercado con su hermano, le lanzó un”: Hijo de Puta", que me hizo ruborizar... y fuera de bromas, ME ESTABA INSULTANDO! Me acerque de nuevo y le explique que andar diciendo lisuras le iba a traer una mala imagen a él y a nosotros sus padres, porque iban a pensar que éramos unos lisurientos (¡qué gran mentira!, No? ), Él dijo haber comprendido, y que no lo haría nuevamente... poco después le escucho decir “: Huevonas" a nuestras perras porque estas no le hacían caso. Me puse roja de cólera, no fue porque me desobedecía,sino porque sus lisuras no eran adecuadas a lo que insultaba ( decirle hijo de puta a su hermano, es como decirse hijo de puta él), ni siquiera en el género ( decir huevonas a unas perras (?)).
Entonces opté por lo más sabio: Le dí un manazo en la boca y lo amenacé con hacerlo de nuevo delante de cualquiera si es que decía alguna mala palabra.
_"mami, porque me pegas si tu también las dices... buahhh"
_ "porque soy tu madre Y PUNTO "
Bueno, así que me trague mis contradicciones y terminé el asunto de manera casi radical, a veces lo sorprendo moviendo los labios diciendo la lisura a su hermano, pero ya no e atreve a decirla en voz alta... estoy segura que mi hijo crecerá y será tan lisurienta como sus padres... pero por ahora por favor que no me haga roche...lo entendieron?